Salmos 13
1 Para el fin: salmo de David.
2 Dijo en su corazón el insensato: No hay Dios. Los hombres se han corrompido por seguir sus pasiones; no hay quien obre bien, no hay uno siquiera.
3 El Señor echó desde el cielo una mirada so
4 bre los hijos de los hombres, para ver si había uno que tuviese juicio, o que buscase a Dios.
5 Todos se han extraviado, todos a una se hicieron inútiles; no hay quien obre bien, no hay siquiera uno. Su garganta es un sepulcro destapado: con sus lenguas están forjando fraudes; debajo de sus labios hay veneno de áspides.
6 Llena está su boca de maldición y de amargura; sus pies son ligeros para ir a derramar sangre. Todos sus procederes se dirigen a afligir y oprimir al prójimo; nunca conocieron el sendero de la paz; no hay temor de Dios ante sus ojos.
7 ¿Por ventura no entrarán en conocimiento todos esos que hacen profesión de la iniquidad; esos que devoran a mi pueblo, como un bocado de pan?
8 No han invocado al Señor; y allí tiemblan de miedo donde no hay motivo de temer.
9 Porque está el Señor en medio del linaje de
10 los justos; vosotros, ¡oh impíos!, ridiculizáis la determinación del desvalido, cuando pone en el Señor su esperanza.
11 ¡Oh, quién enviará de Sión la salud o el Salvador de Israel! Cuando el Señor pusiere fin a la cautividad de su pueblo, saltará de gozo Jacob y se regocijará Israel.
De qué trata este capítulo
Arranca con una frase célebre en el versículo 2: el necio dice en su corazón que no hay Dios. No se trata de un ateísmo teórico, sino de quien vive como si Dios no viera. El Señor mira desde el cielo buscando a alguien sensato que lo busque (versículos 3 y 4), pero todos se han desviado (versículo 5). Es el salmo 14 de la numeración hebrea, y casi el mismo texto reaparece como salmo 52.
La Vulgata incluye en los versículos 5 y 6 frases que san Pablo encadena en Romanos 3 para mostrar que todos necesitan la gracia. Los malvados devoran al pueblo, pero Dios está con los justos (versículos 7 a 9), y el versículo 11 anhela que venga de Sión la salvación de Israel.