Salmos 12
1 Para el fin: salmo de David
2 ¿Hasta cuándo, ¡oh Señor!, me has de tener en profundo olvido? ¿Hasta cuándo apartarás de mí tu rostro?
3 ¿Cuánto tiempo andaré yo cavilando conmigo mismo, penando mi corazón todo el día?
4 ¿Hasta cuándo me tiranizará mi enemigo?
5 Vuelve, ¡oh Señor Dios mío!, tu vista hacia mí, y escúchame. Alumbra mis ojos, a fin de que no duerma yo jamás el sueño de la muerte;
6 no sea que alguna vez diga mi enemigo: Ha prevalecido contra él. Los que me atribulan saltarán de gozo si me ven vacilar.
7 Pero yo tengo puesta mi confianza en tu misericordia. Mi corazón saltará de júbilo para la salvación que me vendrá de ti; cantaré al Señor, bienhechor mío, y haré resonar con himnos de alabanza el nombre del Señor Altísimo.