Salmos 129
1 Cántico gradual.
2 Desde lo más profundo clamé a ti, ¡oh Señor!
3 Oye, Señor, benignamente mi voz. Estén atentos tus oídos a la voz de mis plegarias.
4 Si te pones a examinar, Señor, nuestras maldades, ¿quién podrá subsistir, ¡oh Señor!,en tu presencia?
5 Mas en ti se halla como de asiento la demencia: y en vista de tu Ley he confiado en ti, ¡oh Señor! En la promesa del Señor se ha apoyado mi alma:
6 en el Señor ha puesto su esperanza.
7 Desde el amanecer hasta la noche espere Israel en el Señor.
8 Porque en el Señor está la misericordia; y en su mano tiene una redención abundantísima.
9 Y él es el que redimirá a Israel de todas sus iniquidades.