Salmos 128
1 Cántico gradual.
2 Muchas veces me han asaltado los enemigos desde mi tierna edad; dígalo ahora Israel:
3 muchas veces me han asaltado desde mi tierna edad; pero no han podido conmigo.
4 Sobre mis espaldas descargaron erados golpes los pecadores: por largo tiempo me hicieron sentir su injusticia o tiranía.
5 El Señor, empero, que es justo, ha cortado la cabeza a los pecadores.
6 Confundidos sean, y puestos en fuga todos los que aborrecen a Sión.
7 Sean como yerba de tejados, la cual antes de ser arrancada se seca:
8 de la que nunca llenó su puño el segador, ni sus brazos el que recoge los manojos;
9 ni dijeron los pasajeros: La bendición del Señor continúe sobre vosotros: os la deseamos en el nombre del Señor.
De qué trata este capítulo
Canto de las subidas en el que Israel repasa su historia de sufrimientos (salmo 129 en la numeración hebrea). El pueblo reconoce que desde su juventud lo han atacado muchas veces, pero nunca han podido con él (versículos 2 y 3). Una imagen muy dura describe la opresión: los malvados araron sobre su espalda y alargaron los surcos (versículo 4). Pero el Señor, que es justo, cortó las cuerdas de los impíos (versículo 5).
La segunda parte desea que los que odian a Sión retrocedan avergonzados y sean como la hierba del tejado, que se seca antes de crecer (versículos 6 a 8). A ellos no se les dirigirá el saludo habitual de los segadores, la bendición en nombre del Señor (versículo 9).