Salmos 128

1 Cántico gradual.

2 Muchas veces me han asaltado los enemigos desde mi tierna edad; dígalo ahora Israel:

3 muchas veces me han asaltado desde mi tierna edad; pero no han podido conmigo.

4 Sobre mis espaldas descargaron erados golpes los pecadores: por largo tiempo me hicieron sentir su injusticia o tiranía.

5 El Señor, empero, que es justo, ha cortado la cabeza a los pecadores.

6 Confundidos sean, y puestos en fuga todos los que aborrecen a Sión.

7 Sean como yerba de tejados, la cual antes de ser arrancada se seca:

8 de la que nunca llenó su puño el segador, ni sus brazos el que recoge los manojos;

9 ni dijeron los pasajeros: La bendición del Señor continúe sobre vosotros: os la deseamos en el nombre del Señor.