Salmos 123
1 Cántico gradual.
2 A no haber estado el Señor con nosotros, confiéselo ahora Israel,
3 a no haber estado el Señor a favor nuestro, cuando arremetieron las gentes contra nosotros, 3 nos hubieran sin duda tragado vivos:
4 hubiérannos infaliblemente sumergido las aguas, entonces que se inflamó su furor contra nosotros.
5 Pero ha vadeado nuestra alma el torrente. Seguramente no hubiera podido vadear unas aguas tan profundas.
6 Bendito sea el Señor, que no permitió que fuésemos presa de sus rabiosos dientes.
7 Nuestra alma, o vida, escapó cual pájaro del lazo de los cazadores: fue roto el lazo y nosotros quedamos libres.
8 Nuestro socorro viene del nombre del Señor, criador del cielo y de la tierra.