Salmos 122

1 Cántico gradual.

2 A ti, Señor, que habitas en los cielos, levanté mis ojos.

3 Como los ojos de los siervos están mirando siempre las manos o insinuaciones de sus amos: como la esclava tiene fijos sus ojos en las manos de su señora: así nuestros ojos están clavados en el Señor Dios nuestro, para moverle a que se apiade de nosotros.

4 Apiádate, Señor, ten misericordia de nosotros, porque estamos hartos de oprobios

5 llena de ellos está nuestra alma, hecha de mofa de los ricos y el escarnio de los soberbios.