Salmos 122
1 Cántico gradual.
2 A ti, Señor, que habitas en los cielos, levanté mis ojos.
3 Como los ojos de los siervos están mirando siempre las manos o insinuaciones de sus amos: como la esclava tiene fijos sus ojos en las manos de su señora: así nuestros ojos están clavados en el Señor Dios nuestro, para moverle a que se apiade de nosotros.
4 Apiádate, Señor, ten misericordia de nosotros, porque estamos hartos de oprobios
5 llena de ellos está nuestra alma, hecha de mofa de los ricos y el escarnio de los soberbios.
De qué trata este capítulo
Breve súplica de los cánticos de las subidas (salmo 123 en la numeración hebrea). El orante levanta los ojos hacia el Señor, que habita en el cielo (versículo 2). La imagen central está en el versículo 3: así como los siervos miran atentos la mano de su amo y los de la esclava de la mano de su señora, así miran los ojos del pueblo a Dios esperando su misericordia.
Los versículos 4 y 5 expresan la causa de la súplica: el pueblo está saciado de desprecio, cansado de las burlas de los satisfechos y del menosprecio de los soberbios. Es una oración de dependencia confiada en la que la comunidad solo pide que Dios tenga piedad.
Este capítulo en la misa
Pasajes de este capítulo se proclaman en 2 celebraciones del año litúrgico:
- 14.º Domingo del Tiempo Ordinario · Ciclo B · Salmo responsorial (123(122),1-2a.2bcd.3-4)
- Miercoles de la 9.ª semana del Tiempo Ordinario · Salmo responsorial (123(122),1-2a.2bcd)