Salmos 111
1 Aleluya: del regreso de Ageo y de Zacarías
2 Bienaventurado el hombre que teme al Señor, y que toda su afición la pone en cumplir sus mandamientos.
3 Poderosa será sobre la tierra la descendencia suya: bendita será la generación de los justos.
4 Gloria y riquezas habrá en su casa, y su justicia durará eternamente.
5 Ha nacido entre las tinieblas la luz para los de corazón recto; el misericordioso, el benigno, el justo.
6 Dichoso es el hombre que se compadece y da prestado al pobre; y que dispensa sus palabras con discreción;
7 porque este tal jamás resbalará.
8 El justo vivirá eternamente en la memoria de Dios y de los hombres; no temerá la mala fama. Su corazón está siempre dispuesto a esperar en el Señor;
9 fortalecido está su corazón; no vacilará el justo, y mirará con desprecio a sus enemigos.
10 Derramó a manos llenas sus bienes entre los pobres; su justicia permanece eternamente; su fortaleza será exaltada con gloria.
11 Verálo el pecador, y se irritará; rechinará de dientes, y se consumirá; pero los deseos y esfuerzos de los pecadores se desvanecerán como el humo.