Salmos 100

1 Salmo del mismo David.

2 Cantaré, Señor, las alabanzas de tu misericordia y de tu justicia,

3 las cantaré al son de instrumentos músicos; y estudiaré el camino de la perfección. ¿Cuándo vendrás a mí para fortalecerme? He vivido con inocencia de corazón en medio de mi familia.

4 Jamás he puesto la mira en cosa injusta; he aborrecido a los transgresores de la ley.

5 Conmigo no han tenido cabida hombres de corazón depravado; ni he querido conocer al que con su proceder maligno se desviaba de mí.

6 Al que calumniaba secretamente a su prójimo, a este tal le he perseguido. No admitía en mi mesa a hombres de ojos altaneros, y de corazón insaciable.

7 Dirigí mi vista en busca de los hombres fieles del país, para que habiten conmigo; los que procedían irreprensiblemente, ésos eran mis ministros.

8 No morará en mi casa el que obra con soberbia o dolo; ni hallará gracia en mis ojos aquel que habla iniquidades.

9 A la mañana exterminaba a todos los pecadores del país; para extirpar de la ciudad del Señor a todos los facinerosos.