Mateo 14

1 Por aquel tiempo Heredes el tetrarca oyó lo que la fama publicaba de Jesús: Significado Habían dividido los romanos aquellos dominios en cuatro partes, y a los soberanos que ponían allí como feudatarios no les permitían a veces el nombre de rey, sino que les daban el de «tetrarca», voz griega que significa «príncipe de una cuarta parte». Este Herodes, llamado Antipas, tetrarca de Galilea, era hijo de Herodes el Grande, el que persiguió al Niño Jesús (2, 16.)

2 y dijo a sus cortesanos: Éste es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos, y por eso resplandece tanto en Él la virtud de hacer milagros.

3 Es de saber que Herodes prendió a Juan, y atado con cadenas le metió en la cárcel por causa de Herodías, mujer de su hermano.

4 Porque Juan le decía: No te es lícito tenerla por mujer.

5 Y Herodes bien quería hacerle morir, pero no se atrevía por temor al pueblo: porque todos tenían a Juan por un profeta.

6 Mas en la celebridad del cumpleaños de Herodes salió a bailar la hija de Herodías en medio de la corte; y gustó tanto a Herodes,

7 que la prometió darla cualquier cosa que le pidiese. Significado El vino y la lascivia de la bailarina le enloquecieron

8 Con eso ella, prevenida antes por su madre, dame aquí, dijo, en un plato, la cabeza de Juan Bautista.

9 Contristóse el rey: sin embargo, en atención al juramento y a los convidados, mandó dársela. Significado Queriendo añadir la impiedad de cumplirlo a la temeridad de hacerlo, por creer que de lo contrario se desacreditaba con los convidados

10 Y así, envió a degollar a Juan en la cárcel.

11 En seguida fue traída su cabeza en una fuente y dada a la muchacha que se la presentó a su madre.

12 Acudieron después sus discípulos a recoger el cuerpo, y lo enterraron, y fueron a dar la noticia a Jesús. Multiplicación de los panes

13 Jesús, pues, habiéndolo oído, retiróse de allí por mar a un lugar desierto, fuera de poblado: mas entendiéndolo las gentes, SAN MATEO salieron de sus ciudades, siguiéndole a pie por tierra.

14 Y Jesús, al salir de la barca, viendo tan gran gentío, se movió a lástima, y curó a sus enfermos.

15 Al caer de la tarde, sus discípulos se llegaron a Él, diciendo: El lugar es desierto, y la hora es ya pasada: despacha a esas gentes para que vayan a las poblaciones a comprar qué comer.

16 Pero Jesús les dijo: No tienen necesidad de irse: dadle vosotros de comer.

17 A lo que respondieron: No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces.

18 Díjoles Él: Traédmelos acá.

19 Y habiendo mandado sentar a todos sobre la hierba, tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo los bendijo, y partió, y dio los panes a los discípulos, y los discípulos los dieron a la gente.

20 Y todos comieron, y se saciaron; y de lo que sobró recogieron doce canastos llenos de pedazos.

21 El número de los que comieron fueron de cinco mil hombres, sin contar las mujeres y niños. Camina sobre las aguas Significado En total serían ocho mil personas

22 Inmediatamente después, Jesús obligó a sus discípulos a embarcarse e ir a esperarle al otro lado del lago, mientras despedía a la muchedumbre.

23 Y despedidos éstos, se subió solo a orar en un monte: y entrada la noche se mantuvo allí solo.

24 Entretanto, la barca estaba en medio del mar batida reciamente de las olas, por tener el viento contrario.

25 Cuando ya era la cuarta vela de la noche, vino Jesús hacia ellos caminando sobre el mar. Significado A las tres de la mañana

26 Y viéndole los discípulos caminar sobre el mar, se turbaron, y dijeron: Es un fantasma. Y llenos de miedo comenzaron a gritar.

27 Al instante Jesús les habló, diciendo: Cobrad ánimo: soy Yo, no tengáis miedo.

28 Y Pedro respondió: Señor, si eres Tú, mándame ir hacia Ti sobre las aguas.

29 Y Él le dijo: Ven. Pedro, bajando de la barca, iba caminando sobre el agua para llegar a Jesús.

30 Pero viendo la fuerza del viento, se atemorizó; y empezando a hundirse, dio voces, diciendo: Señor, sálvame.

31 Al punto, Jesús, extendiendo la mano, le cogió, y le dijo: Hombre de poca fe, ¿por qué has titubeado?

32 Y luego que subieron a la barca, se calmó el viento.

33 Y los que estaban dentro se acercaron a Él, y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Tú el Hijo de Dios.

34 Atravesando luego el lago, arribaron a tierra de Genesaret.

35 Y habiéndole conocido los moradores de ella, luego enviaron aviso por todo aquel territorio, y le trajeron todos los enfermos;

36 y le pedían por gracia el tocar solamente la orla de su vestido. Y todos cuantos la tocaron, quedaron sanos. La mancha del alma

Toca ✦ junto a un versículo para leer su significado (notas de la edición de Torres Amat).