
El Evangelio de san Mateo cuenta que unos magos llegados de Oriente siguieron una estrella hasta Belén para adorar al rey de los judíos recién nacido y le ofrecieron oro, incienso y mirra. El texto no dice cuántos eran, ni que fueran reyes, ni cómo se llamaban. La tradición dedujo que eran tres por el número de los regalos, y desde muy pronto los Padres de la Iglesia vieron en ellos a los primeros pueblos paganos que reconocen a Cristo, y en los dones un símbolo de su realeza, su divinidad y su humanidad.
Los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar aparecen en Occidente hacia el siglo VI, y con el tiempo se les representó como reyes de edades y procedencias distintas, imagen de todos los pueblos de la tierra. En la Edad Media sus supuestas reliquias se veneraron en Milán y, desde el siglo XII, en la catedral de Colonia, donde se conservan en un célebre relicario de orfebrería.
Su recuerdo está unido a la solemnidad de la Epifanía del Señor, el 6 de enero, una de las fiestas cristianas más antiguas, que en Oriente celebra también el bautismo de Jesús y las bodas de Caná. En España y en buena parte de América Latina es día de cabalgatas, de regalos para los niños y de roscón o rosca de Reyes, y son patronos de los viajeros.
Oración
Señor Jesús: que a imitación de los Magos de Oriente
vayamos también nosotros frecuentemente
a adorarte en tu Casa que es el Templo
y no vayamos jamás con las manos vacías.
Que te llevemos el oro de nuestras ofrendas,
el incienso de nuestra oración fervorosa,
y la mirra de los sacrificios que hacemos para permanecer fieles a Ti,
y que te encontremos siempre junto a tu Madre Santísima María,
a quien queremos honrar y venerar siempre
como Madre Tuya y Madre nuestra.
Amén.
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.