
Teresa Eustoquio Verzeri nació en Bérgamo, en el norte de Italia, el 31 de julio de 1801, en una familia noble y muy religiosa. Desde muy joven quiso ser religiosa y, bajo la guía del canónigo José Benaglio, entró y salió varias veces del monasterio benedictino de Santa Grata de Bérgamo, en un largo proceso de discernimiento que le causó sufrimiento y no pocas críticas.
Finalmente, en 1831, junto con algunas compañeras y con el apoyo de Benaglio, fundó en Gromo, en las montañas de Bérgamo, el Instituto de las Hijas del Sagrado Corazón de Jesús. La congregación se dedicaba a la educación de niñas y jóvenes, especialmente de las más pobres, a la atención de mujeres necesitadas y a la formación cristiana a través de retiros y ejercicios espirituales. Teresa, que sufrió durante años grandes pruebas interiores y oscuridad espiritual, dirigió el instituto con energía y dejó numerosos escritos, entre ellos cartas y un libro de normas para sus religiosas.
Murió en Brescia el 3 de marzo de 1852, a los cincuenta años, cuando su obra ya había recibido la aprobación pontificia. Fue beatificada en 1946 y canonizada por Juan Pablo II el 10 de junio de 2001. Las Hijas del Sagrado Corazón de Jesús están presentes hoy en Italia y en varios países de América, África y Asia.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.