
Marino fue un soldado romano que murió mártir en Cesarea de Palestina hacia el año 260. Su historia la cuenta Eusebio de Cesarea en su Historia eclesiástica, por lo que es uno de los mártires antiguos mejor documentados. Pertenecía a una familia distinguida y había hecho una buena carrera en el ejército, hasta el punto de que iba a ser ascendido a centurión.
Según Eusebio, cuando estaba a punto de recibir el ascenso, otro soldado que aspiraba al mismo puesto lo denunció alegando que, por ser cristiano, no podía ofrecer sacrificios a los emperadores y, por tanto, no tenía derecho al cargo. El gobernador Aqueo le preguntó por su fe y Marino confirmó que era cristiano. Le concedió tres horas para pensarlo. En ese tiempo el obispo de Cesarea, Teotecno, lo llevó a la iglesia, le puso delante una espada y el libro de los Evangelios y le pidió que eligiera; Marino tomó los Evangelios. Al volver ante el juez reafirmó su fe y fue decapitado.
Eusebio añade que un senador romano llamado Astirio, hombre rico y apreciado por los emperadores, que estaba presente, tomó el cuerpo del mártir sobre sus hombros, lo envolvió en un manto valioso y le dio sepultura. Según algunas tradiciones, Astirio murió también mártir por ese gesto. La Iglesia recuerda a ambos el 3 de marzo.
Oración
Oremos
Dios todopoderoso y eterno, que diste a los santos mártires San Marino y San Astirio la valentía de aceptar la muerte por el nombre de Cristo: concede también tu fuerza a nuestra debilidad para que, a ejemplo de aquellos que no dudaron en morir por ti, nosotros sepamos también ser fuertes, confesando tu nombre con nuestras vidas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Calendario de Fiestas Marianas: Nuestra Señora de los Ángeles Toluse, Francia. Nuestra Señor Valois, Francia, (1131)
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.