
Constanza Cerioli nació en 1816 en Soncino, en la Lombardía, la menor de una familia numerosa y acomodada. Se educó con las monjas de la Visitación y a los diecinueve años, por un matrimonio concertado por sus padres, se casó con Gaetano Buzecchi-Tassis, un viudo rico mucho mayor que ella y de carácter difícil. Vivieron en Comonte, cerca de Bérgamo. De sus hijos, solo uno, Carlos, sobrevivió a la infancia, y murió a los dieciséis años, poco antes que su marido. En 1854 Constanza se encontró viuda y sin descendencia.
Transformó ese dolor en una vocación: decidió dedicar su casa y su fortuna a los huérfanos pobres del campo. Comenzó acogiendo a unas niñas en Comonte y, aunque algunos la tacharon de imprudente, pronto se le unieron otras mujeres. En 1857 hizo sus votos con el nombre de Paula Isabel y dio origen al Instituto de la Sagrada Familia, al que poco después se sumó una rama masculina para atender a los huérfanos varones. Su obra se distinguió por formar a los niños en las labores agrícolas, para que pudieran ganarse la vida con dignidad en el mundo rural.
De salud siempre frágil, murió en Comonte en la madrugada del 24 de diciembre de 1865. Pío XII la beatificó en 1950 y Juan Pablo II la canonizó el 16 de mayo de 2004. Las religiosas y los religiosos de la Sagrada Familia mantienen su labor educativa en Italia y en otros países, y su memoria se celebra en la víspera de Navidad.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.