
María Crescencia Höss fue una religiosa franciscana alemana del siglo XVIII. Nació en 1682 en Kaufbeuren, en Baviera, con el nombre de Ana, en una familia pobre de tejedores. Desde niña quiso ingresar en el convento de terciarias franciscanas de su ciudad, pero no fue admitida porque no podía aportar dote. Finalmente fue aceptada en 1703 gracias a la intervención del alcalde, que era protestante y había ayudado al convento en un asunto económico.
Sus primeros años en la comunidad fueron muy duros: algunas hermanas la consideraban una carga y la trataron con desprecio, y ella lo soportó con paciencia. Con el tiempo se ganó el respeto de todas, fue maestra de novicias y en 1741 superiora. Bajo su dirección el convento se renovó espiritualmente y se ordenó también su economía. Fue consejera muy buscada: personas de toda condición, desde campesinos hasta príncipes y obispos, acudían a ella o le escribían pidiendo orientación.
Murió en Kaufbeuren el 5 de abril de 1744, domingo de Pascua. León XIII la beatificó en 1900 y Juan Pablo II la canonizó en 2001. Su tumba, en el convento de Kaufbeuren, sigue siendo lugar de peregrinación. Su memoria se celebra el 5 de abril.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.