Geraldo, en francés Gérard, nació hacia 1025 en Corbie, en la región francesa de Picardía, y se educó en la gran abadía benedictina de esa ciudad, donde se hizo monje. Durante años padeció una enfermedad muy dolorosa, con intensos dolores de cabeza, que según su biógrafo le impedía incluso rezar. En ese tiempo se dedicó a cuidar a otros enfermos. Acompañó a su abad en una peregrinación a Roma, donde el papa León IX lo ordenó sacerdote, y más tarde peregrinó también a Jerusalén.
A su regreso fue elegido abad de San Vicente de Laon, pero no logró reformar aquella comunidad relajada y renunció. Con algunos compañeros marchó hacia el sur en busca de un lugar apartado, y en 1079, gracias a una donación del duque de Aquitania, fundó entre los bosques de la región de Burdeos la abadía de La Sauve-Majeure, de la que fue primer abad. Los monjes roturaron la tierra y atendieron espiritualmente a la población de los alrededores, y en torno al monasterio surgió una nueva localidad.
Geraldo fue un predicador y confesor muy apreciado, y se le atribuye la costumbre de ofrecer misas durante treinta días por cada monje difunto y de dar a los pobres la ración de pan y vino que le habría correspondido. Murió en La Sauve-Majeure en 1095 y fue canonizado en 1197. Las ruinas de su abadía, importante etapa del Camino de Santiago, son hoy patrimonio de la humanidad.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.