
Margarita, llamada «la Descalza», nació en 1325 en Cesolo, en el territorio de San Severino Marche, en la región italiana de las Marcas, en una familia campesina humilde que le dio una sólida educación cristiana. Se cuenta que de niña pastoreaba las ovejas y que era muy generosa con los pobres; según la tradición, un día dio su único pan a un peregrino y, al volver a casa, la despensa de la familia apareció llena.
Por obediencia a sus padres se casó con un joven de la ciudad y tuvo una hija, a la que educó en la fe. El matrimonio no fue fácil, y Margarita lo sobrellevó con paciencia. Al quedar viuda decidió consagrar el resto de su vida a la oración, la penitencia y el servicio a los pobres de San Severino. Caminaba descalza por las calles, de donde le vino el sobrenombre, y llevaba una vida de gran austeridad.
En sus últimos años sufrió una larga y dolorosa enfermedad, que aceptó con serenidad. Murió el 5 de agosto de 1395. Sus restos reposan en la iglesia parroquial de Cesolo, donde se le venera desde entonces, y su culto es popular en San Severino Marche y sus alrededores. Es recordada como ejemplo de laica que vivió la santidad en la vida familiar y en la caridad cotidiana.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.