
Honorina es una virgen y mártir venerada en Normandía, en el norte de Francia, de la que se conservan muy pocas noticias seguras. Las tradiciones sobre ella coinciden en que murió por la fe en tiempos del Imperio romano, probablemente durante la persecución de Diocleciano, a comienzos del siglo IV, pero difieren en los detalles.
Una tradición de la diócesis de Ruan afirma que fue martirizada cerca de Lillebonne, en el estuario del Sena, y que su cuerpo, arrojado al río, fue recogido por cristianos en Graville, junto a la actual Le Havre, donde se le dio sepultura y nació su culto. Otra tradición sitúa su martirio en otro lugar de Normandía. Lo que sí está documentado es que, en el siglo IX, ante la amenaza de las incursiones normandas, los monjes que custodiaban sus reliquias las trasladaron río arriba, hasta la confluencia del Sena con el Oise, a la fortaleza de Conflans.
En 1082 se construyó allí una iglesia dedicada a ella, y la localidad pasó a llamarse Conflans-Sainte-Honorine. Por estar ligada al río, es patrona de los barqueros y bateleros del Sena, que cada año celebran allí una fiesta en su honor. También fue invocada tradicionalmente por los prisioneros. Su memoria se celebra el 27 de febrero.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.