
Lucas fue el primer archimandrita, es decir, abad superior, del monasterio del Santísimo Salvador de Mesina, en Sicilia, en el siglo XII. Durante siglos el sur de Italia y Sicilia habían estado bajo la influencia de Bizancio, y en la región floreció un monacato de tradición griega, llamado basiliano por inspirarse en las normas de san Basilio Magno. Tras la conquista normanda, el rey Rogelio II favoreció la fundación en Mesina de un gran monasterio griego que coordinara a otros cenobios de la isla y de Calabria.
Según los documentos de la época, Lucas procedía del monasterio de Santa María del Patir, cerca de Rossano, en Calabria, y fue llamado a dirigir la nueva fundación de Mesina hacia 1130, cargo que ejerció durante unos veinte años, hasta su muerte, hacia 1149. Fuera de estos datos y de la inscripción de su sepulcro, que lo recordaba como primer archimandrita del Salvador, no se conservan detalles seguros de su vida.
Su recuerdo se mantuvo en las listas de monjes muertos con fama de santidad de la tradición ítalo-griega, y el Martirologio Romano lo conmemora el 27 de febrero. Es testimonio del monacato oriental que durante siglos dio vida a la Iglesia del sur de Italia.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.