
Hildegarda nació en 1098 en Bermersheim, en Renania, en una familia noble alemana. A los ocho años fue confiada a Jutta de Sponheim, que vivía como reclusa junto al monasterio benedictino de Disibodenberg, y allí se formó y profesó como monja. A la muerte de Jutta, en 1136, fue elegida para dirigir la comunidad femenina.
Desde niña tenía experiencias visionarias, que a partir de 1141 comenzó a poner por escrito en su obra «Scivias» («Conoce los caminos»), con el apoyo de san Bernardo de Claraval y la aprobación del papa Eugenio III. Hacia 1150 fundó un monasterio propio en Rupertsberg, junto a Bingen, y más tarde otro en Eibingen. Fue una mujer de saberes muy amplios: escribió obras de teología y espiritualidad, tratados sobre las plantas, los animales y la salud, compuso numerosos cantos litúrgicos y un drama musical, y mantuvo correspondencia con papas, emperadores, obispos y monjes. Ya mayor realizó viajes de predicación por distintas ciudades alemanas.
Murió en Rupertsberg el 17 de septiembre de 1179. Aunque fue venerada como santa durante siglos, Benedicto XVI extendió su culto a toda la Iglesia en mayo de 2012 y la proclamó doctora de la Iglesia el 7 de octubre de ese año. Sus reliquias se conservan en Eibingen.
Oración
Oremos
Dios, fuente de vida y de sabiduría que has llenado
a Santa Hildegarda de Bingen de espíritu profético.
Ayúdanos para que con su ejemplo reflexionemos en tus caminos
y sigamos tu guía,
para que en la oscuridad reconozcamos la luz de tu claridad
y estemos en vela para el instante en que Tú quieras encontrarnos.
Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor, amén.
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.