
Valeriano es uno de los mártires romanos cuya memoria está unida a la de santa Cecilia, una de las vírgenes más veneradas de la antigüedad cristiana. Lo que sabemos de él procede sobre todo de la Pasión de santa Cecilia, un relato compuesto hacia el siglo V que mezcla recuerdos históricos con elementos legendarios. Según esa tradición, Valeriano era un joven noble de Roma, pagano, al que la familia de Cecilia dio como esposo. La noche de la boda ella le confió que había consagrado su virginidad a Dios, y él, conmovido, aceptó instruirse en la fe, recibió el bautismo y respetó el voto de su esposa.
La misma tradición cuenta que Valeriano ganó para Cristo a su hermano Tiburcio y que ambos se dedicaron a enterrar a los cristianos ejecutados, lo que los llevó ante el tribunal. Al negarse a ofrecer sacrificio a los dioses fueron decapitados, y con ellos un funcionario llamado Máximo, que se habría convertido al presenciar su firmeza. La época exacta del martirio no se conoce con seguridad.
El Martirologio Romano recuerda a Tiburcio, Valeriano y Máximo el 14 de abril y menciona su sepultura en el cementerio de Pretextato, en la vía Apia. Sus nombres se asocian desde antiguo a la basílica de Santa Cecilia en el Trastévere, donde se veneran reliquias atribuidas a ellos junto a las de la santa.
Oración
Oremos
Dios todopoderoso y eterno, que concediste a San Valeriano luchar por la fe hasta derramar su sangre, haz que, ayudados por su intercesión, soportemos por tu amor nuestras dificultades y con valentía caminemos hacia ti que eres la fuente de toda vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Calendario de Fiestas Marianas: Apariciones de Nuestra Señora de Ludwina (1433). Nuestra Señor de Guam (1825).
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.