San Troadio fue un joven cristiano laico de Neocesarea, en el Ponto, la región de Asia Menor junto al mar Negro, que murió mártir durante la persecución del emperador Decio, hacia el año 250. Es el primer mártir conocido de esa Iglesia.
La comunidad cristiana de Neocesarea era entonces muy joven: había crecido con rapidez gracias a la predicación de su obispo, san Gregorio Taumaturgo, famoso por sus milagros. Cuando estalló la persecución de Decio, que exigía a todos los habitantes del Imperio ofrecer sacrificios a los dioses y obtener un certificado que lo acreditara, muchos cristianos de la ciudad cedieron por miedo. El propio Gregorio aconsejó a sus fieles que huyeran para no exponerse, y él mismo se retiró a los montes. Troadio, sin embargo, fue detenido y, a pesar de su juventud, soportó las torturas sin renegar de su fe hasta morir.
La noticia de su martirio procede de la vida de san Gregorio Taumaturgo escrita en el siglo IV por san Gregorio de Nisa, que cuenta que el obispo, desde su escondite, conoció en una visión el combate del joven mártir. Su memoria se celebra el 2 de marzo, fecha que recogen los calendarios griegos.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.