Salvio fue un mártir de la Iglesia del norte de África, probablemente de Cartago, cuya memoria se celebraba ya en la Antigüedad el 11 de enero. Lo poco que se sabe de él es que san Agustín predicó un sermón ante el pueblo de Cartago en el aniversario de su muerte; ese sermón figuraba en el catálogo de las obras de Agustín elaborado por su discípulo Posidio, pero el texto se perdió.
No se conocen la fecha ni las circunstancias de su martirio, que debió de ocurrir en alguna de las persecuciones contra los cristianos de los siglos III o IV, cuando la Iglesia africana dio numerosos mártires. Su nombre aparece en los antiguos martirologios latinos, señal de que su culto estaba bien asentado. No debe confundirse con otro Salvio, del bando donatista, al que Agustín menciona críticamente en sus escritos.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.