
Justo es el patrono de Trieste, ciudad del noreste de Italia a orillas del Adriático. Vivió a finales del siglo III y comienzos del IV, en tiempos de la tetrarquía, cuando el Imperio romano estaba gobernado por Diocleciano, Maximiano y sus dos césares. Según el relato de su martirio, era un cristiano de la región, educado en la fe desde niño y conocido por su vida de penitencia y su generosidad.
Hacia el año 303, durante la gran persecución de Diocleciano, las autoridades exigieron a los cristianos que ofrecieran sacrificios a los dioses y al emperador. Justo se declaró súbdito leal, pero se negó a sacrificar. Según la tradición, el gobernador lo condenó a ser arrojado al mar frente a Trieste con pesos atados al cuerpo; las ataduras se soltaron, el cuerpo llegó a la orilla y unos cristianos le dieron sepultura.
En el siglo V se levantó una basílica sobre una colina de la ciudad, que desde entonces se llama Colle di San Giusto, y allí se trasladaron sus restos. Esa iglesia, unida en el siglo XIV a otra contigua, es hoy la catedral de San Justo. Su fiesta cae el 2 de noviembre, pero en Trieste se celebra el día 3 para no coincidir con los fieles difuntos.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.