
Julián es considerado el primer obispo de Le Mans, en el oeste de Francia. La fecha de su episcopado no se conoce con certeza; los historiadores lo sitúan probablemente en el siglo IV, la época en que se organizaron muchas sedes episcopales de la Galia. La noticia más antigua y segura sobre él procede del testamento de un obispo de la ciudad del siglo VII, que menciona una capilla dedicada a san Julián cerca de la sede episcopal.
En el siglo IX el obispo Alderico trasladó a la catedral los restos de Julián y de otros santos locales, y por entonces se escribieron una lista de obispos y relatos sobre los orígenes de la diócesis. Esos textos le atribuyen un largo episcopado y lo hacen remontar al siglo I, presentándolo como uno de los setenta y dos discípulos enviados por Jesús o incluso identificándolo con Simón el leproso del Evangelio. Los historiadores consideran estas tradiciones un intento posterior de dar prestigio apostólico a la sede.
Lo que sí es seguro es la antigüedad y la fuerza de su culto. La catedral de Le Mans, una de las grandes catedrales góticas de Francia, está dedicada a él, y numerosas iglesias de Francia e Inglaterra llevan su nombre, en parte por la devoción de los reyes de la casa de Anjou, vinculados a la ciudad. Se le celebra el 27 de enero, sobre todo en la diócesis de Le Mans.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.