
San Juan, apóstol y evangelista, era hijo de Zebedeo y hermano de Santiago el Mayor. Pescador en el lago de Galilea, fue llamado por Jesús junto con su hermano cuando reparaban las redes, y ambos dejaron la barca y a su padre para seguirlo. Jesús los apodó «Boanerges», «hijos del trueno», quizá por su carácter impetuoso.
Con Pedro y Santiago formó parte del grupo más cercano a Jesús: estuvo presente en la resurrección de la hija de Jairo, en la Transfiguración y en la oración del huerto de Getsemaní. La tradición lo identifica con el «discípulo amado» del cuarto Evangelio, que en la Última Cena se reclinó sobre el pecho del Señor, estuvo al pie de la cruz, donde Jesús le confió a su madre, y fue de los primeros en llegar al sepulcro vacío. Tras la resurrección aparece junto a Pedro como uno de los pilares de la comunidad de Jerusalén.
Se le atribuyen el cuarto Evangelio, tres cartas y el Apocalipsis, escrito según la tradición durante un destierro en la isla de Patmos. Según la tradición antigua, vivió sus últimos años en Éfeso, donde murió muy anciano hacia finales del siglo I. Se le representa con un águila, símbolo de la altura de su Evangelio, y es patrono de los teólogos y escritores. Su fiesta se celebra el 27 de diciembre.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.