Godofredo nació hacia 1066 en la región de Soissons, en el norte de Francia, y fue educado desde niño en la abadía benedictina de Mont-Saint-Quentin, donde se hizo monje y fue ordenado sacerdote. Hacia 1095 fue nombrado abad de Nogent-sous-Coucy, un monasterio empobrecido y decaído que, bajo su dirección, recuperó la disciplina y la prosperidad. Su fama hizo que se le propusiera el gobierno de la gran abadía de Saint-Remi de Reims, que rechazó.
En 1104 fue elegido obispo de Amiens. Llevó a la diócesis el estilo austero de un monje y emprendió la reforma del clero, combatiendo la simonía y la relajación de costumbres, y se enfrentó a los señores feudales que oprimían a la población; en ese contexto apoyó a los habitantes de Amiens en la constitución de su comuna. La dureza de los conflictos lo llevó a retirarse por un tiempo a la Gran Cartuja, de donde un concilio le pidió que regresara a su sede.
Murió el 8 de noviembre de 1115 en la abadía de Saint-Crépin de Soissons, durante un viaje. Una biografía escrita poco después por un monje que lo conoció lo presenta como un pastor exigente consigo mismo y muy caritativo con los pobres. Se le venera especialmente en Amiens y Soissons, y su memoria se celebra el 8 de noviembre.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.