
Dimas es el nombre que la tradición da al llamado buen ladrón, uno de los dos malhechores crucificados junto a Jesús en el Calvario. Los Evangelios de Marcos y de Mateo dicen que ambos lo insultaban, pero el Evangelio de Lucas recoge que uno de ellos reprendió a su compañero, reconoció que ellos sufrían con justicia mientras Jesús no había hecho nada malo, y le pidió: «Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino». Jesús le respondió que ese mismo día estaría con él en el paraíso.
Es todo lo que se sabe con certeza de él. El nombre de Dimas procede de un escrito apócrifo, el llamado Evangelio de Nicodemo o Actas de Pilato, y algunas leyendas medievales llegaron a contar que, años antes, había protegido a la Sagrada Familia durante la huida a Egipto, relatos sin valor histórico.
Su figura ha sido vista siempre por la Iglesia como un ejemplo de la misericordia de Dios y del arrepentimiento sincero, aun en el último momento de la vida. Su memoria se celebra tradicionalmente el 25 de marzo. Se le invoca como patrono de los presos y de los condenados a muerte, de los moribundos y de quienes buscan la conversión, y en muchas cárceles y capellanías penitenciarias de América Latina y España tiene una devoción especial.
Oración
Oremos
Oh Padre del cielo, en memoria de San Dimas el buen ladrón, que en su último momento despertó la consciencia del valor que tienen los bienes del cielo, y que rechazó su vida pasada en el final de su vida, te encomendamos con nuestra más sincera suplica, que fortalezcas nuestro corazón, para reconocer el valor que tiene el seguir tu mensaje de Salvación, y despiertes nuestra mente al reconocimiento de las cosas mas valiosas, que són las que tu nos dejaste como herencia. Por Nuestro Señor Jesucristo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo. Amén
Calendario de Fiestas Marianas: Solemnidad de la Anunciación
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.