
Anno Sjoerd Brandsma, conocido como Tito Brandsma, nació el 23 de febrero de 1881 en Oegeklooster, cerca de Bolsward, en la Frisia neerlandesa, en una familia católica de granjeros. Ingresó en la Orden del Carmen, tomó el nombre de Tito y fue ordenado sacerdote en 1905. Tras doctorarse en filosofía en Roma, se convirtió en una de las figuras más activas del catolicismo neerlandés: fue profesor y rector de la Universidad Católica de Nimega, estudioso de la mística medieval, divulgador de santa Teresa de Jesús, periodista y consiliario de los periodistas católicos.
Desde los años treinta criticó abiertamente la ideología nazi, a la que consideraba incompatible con el cristianismo. Tras la ocupación alemana de los Países Bajos, los obispos le encargaron transmitir a los directores de los periódicos católicos la orden de no publicar propaganda nazi. Por ello fue detenido en enero de 1942 y, tras pasar por varias prisiones, fue deportado al campo de concentración de Dachau.
Allí, a pesar de su débil salud, animó y consoló a sus compañeros y rezó también por sus verdugos. Gravemente enfermo, fue llevado a la enfermería del campo, donde murió por una inyección letal el 26 de julio de 1942. Juan Pablo II lo beatificó en 1985 y el papa Francisco lo canonizó el 15 de mayo de 2022. Es considerado patrono de los periodistas y es muy venerado en los Países Bajos, especialmente en Nimega y Bolsward.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.