
Frédéric Janssoone nació el 19 de noviembre de 1838 en Ghyvelde, en el norte de Francia, en una familia campesina numerosa. Tuvo que interrumpir sus estudios para ayudar a los suyos tras la muerte de su padre, y trabajó un tiempo como comerciante. Después de la muerte de su madre, en 1864 ingresó en la Orden de los Hermanos Menores franciscanos y fue ordenado sacerdote en 1870, en plena guerra franco-prusiana, durante la cual sirvió también como capellán militar.
En 1876 fue enviado a la Custodia de Tierra Santa, donde permaneció muchos años. Allí se dedicó a organizar y mejorar la acogida de los peregrinos, promovió el rezo público del vía crucis por las calles de Jerusalén y contribuyó a la construcción de la iglesia de Santa Catalina en Belén, junto a la basílica de la Natividad. Trabajó también para resolver tensiones entre las distintas confesiones cristianas en los santos lugares.
En 1881 viajó a Canadá para recaudar fondos para Tierra Santa, y en 1888 se estableció de forma definitiva en la región de Quebec. Allí fue un predicador incansable, escribió y difundió obras de piedad y promovió las peregrinaciones, en especial al santuario de Nuestra Señora del Cabo, en Cap-de-la-Madeleine, que impulsó notablemente. Murió en Montreal el 4 de agosto de 1916. Fue beatificado el 25 de septiembre de 1988 y sus restos se veneran en Trois-Rivières.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.