Falcón fue monje y abad de la abadía benedictina de la Santísima Trinidad de Cava de' Tirreni, cerca de Salerno, en el sur de Italia, uno de los grandes centros monásticos de la época normanda. Se formó allí desde niño, en tiempos del abad san Pedro Pappacarbone, que había introducido en la abadía las costumbres de Cluny y la convirtió en cabeza de una amplia red de monasterios e iglesias dependientes.
Siendo todavía joven fue enviado como prior a gobernar casas filiales de Cava en Basilicata y Calabria, entre ellas la de Cersosimo. En 1141 fue elegido abad de la casa madre. Durante su breve gobierno se distinguió como predicador, administrador cuidadoso y conocedor del derecho canónico: obispos de la región y el propio rey Roger II de Sicilia recurrieron a él para resolver pleitos y disputas eclesiásticas. Bajo su dirección la abadía recibió nuevas donaciones y amplió el número de iglesias y monasterios agregados, lo que consolidó su peso en la Campania y en el sur de Italia.
Murió el 6 de junio de 1146. Sus restos se conservan en la abadía de Cava, en la capilla donde reposan los santos y beatos abades de los primeros siglos del monasterio, venerados en conjunto por la comunidad benedictina. Su culto, como el de los demás abades de Cava, fue confirmado oficialmente por la Santa Sede en el siglo XX, y la abadía, que sigue habitada por monjes, mantiene viva su memoria.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.