
Andrés Abel Alricy fue un sacerdote francés asesinado en París durante las matanzas de septiembre de 1792, uno de los episodios más violentos de la Revolución Francesa. Su nombre encabeza en el Martirologio un grupo de setenta y dos víctimas, la mayoría sacerdotes, que estaban encerradas en el antiguo seminario de San Fermín, convertido en prisión.
El contexto es bien conocido. En 1790 la Asamblea Constituyente aprobó la Constitución Civil del Clero, que reorganizaba la Iglesia de Francia sin contar con Roma y exigía a los sacerdotes un juramento de fidelidad. El papa Pío VI la condenó, y una gran parte del clero se negó a jurarla. Esos sacerdotes, llamados refractarios, fueron perseguidos y, en el verano de 1792, muchos de ellos fueron detenidos en París. Entre el 2 y el 5 de septiembre, ante el temor a una invasión extranjera, grupos armados irrumpieron en las prisiones de la capital y mataron a cientos de presos tras juicios sumarios o sin juicio alguno. En San Fermín la matanza tuvo lugar el 3 de septiembre.
Los presos murieron por negarse a prestar el juramento condenado por la Iglesia. Pío XI beatificó en 1926 a ciento noventa y un mártires de aquellas jornadas, entre ellos Alricy y sus compañeros, reunidos en las celebraciones como los mártires de septiembre.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.