
La beata Humbelina nació en 1092 en Fontaine-lès-Dijon, en Borgoña, y fue la única hermana de san Bernardo de Claraval, con quien mantuvo una relación muy estrecha. Se casó con un noble, Guy de Marcy, y vivió durante años según las costumbres de la aristocracia de su tiempo, mientras sus hermanos seguían a Bernardo a la vida monástica en el Císter.
Según el relato tradicional, en una visita a Claraval se presentó con un lujoso séquito, y Bernardo se negó en principio a recibirla. Cuando ella pidió escuchar su consejo, él le recordó el ejemplo de su madre, la beata Alicia, y la exhortó a cambiar de vida. Humbelina comenzó entonces a llevar en su casa una existencia sencilla, de oración y austeridad. Años después, con el consentimiento de su marido, ingresó en el monasterio femenino de Jully-les-Nonnains, en la región de Troyes, vinculado a la reforma de Molesmes y del Císter.
Allí vivió con gran fervor y fue priora de la comunidad. Murió hacia el año 1135, según la tradición en presencia de su hermano Bernardo. Su culto se ha mantenido sobre todo en la familia cisterciense, que la celebra el 12 de febrero como ejemplo de conversión y de vida consagrada.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.