Día 6 de 9

Sexto día — Lo que hay que decir

  1. Oración de todos los días

    Señor, aquí estamos otro día
    junto a N.

    Si puede sanar, sánalo.
    Alíviale el dolor y el miedo,
    da acierto a los médicos
    y danos a nosotros fuerzas para estar.

    Hágase tu voluntad, y no la nuestra.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Colosenses 3,12-15

    12 Revestios, pues, como escogidos que sois de Dios, santos y amados, revestios de entrañas de compasión, de benignidad, de humildad, de modestia, de paciencia; 13 sufriéndoos los unos a los otros, y perdonándoos mutuamente, si alguno tiene queja contra otro: así como el Señor os ha perdonado, así lo habéis de hacer también vosotros. 14 Pero sobre todo, mantened la caridad, la cual es el vínculo de la perfección, 15 y la paz de Cristo triunfe en vuestros corazones, a la cual fuisteis asimismo llamados para formar un solo cuerpo; y sed agradecidos.
  3. Meditación del día 6

    Hay conversaciones que conviene tener ahora: perdones, gracias, encargos.

    Pablo pide a los colosenses que se revistan de compasión, bondad, humildad, paciencia; que se soporten y se perdonen cuando alguien tiene quejas contra otro. Y termina con dos palabras: sed agradecidos. Perdón y gratitud son las dos cosas que más pesan cuando el tiempo puede acabarse.

    Quienes acompañan a enfermos graves cuentan que lo que más alivia al final no son las grandes palabras, sino cosas muy simples: perdóname, te perdono, gracias, te quiero. Y que lo que más duele después a las familias son las conversaciones que no se tuvieron porque se esperaba un momento mejor que nunca llegó.

    No hace falta un discurso solemne. Puede ser una frase al ajustar la almohada, una carta si te cuesta hablar, un recuerdo compartido. También hay encargos prácticos: qué quiere que se haga con sus cosas, a quién quiere ver, cómo quiere que sea su funeral. No es morboso hablar de eso; es una manera de respetar su voluntad. Si llevas días posponiendo algo que tienes que decirle, este es el día.

  4. Petición

    Dame valor para decirle lo que tengo que decirle.
    Amén.

  5. Oración final

    Señor Jesús, que pasaste curando a los enfermos:
    mira a N., alivia su dolor,
    sostén a los suyos
    y danos a todos paz.

    Virgen María, salud de los enfermos, ruega por él.
    Amén.

Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.