Día 4 de 9

Cuarto día — Los que cuidan

  1. Oración de todos los días

    Señor, aquí estamos otro día
    junto a N.

    Si puede sanar, sánalo.
    Alíviale el dolor y el miedo,
    da acierto a los médicos
    y danos a nosotros fuerzas para estar.

    Hágase tu voluntad, y no la nuestra.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Éxodo 17,10-13

    10 Hizo Josué lo que Moisés había dicho y trabó combate con Amalec. Entretanto, Moisés y Aarón y Hur subieron a la cima del monte. 11 Y cuando Moisés alzaba las manos, vencía Israel; mas si las bajaba un ÉXODO poco, Amalec tenía la ventaja. 12 Ya los brazos de Moisés estaban cansados, por lo que, tomando una piedra, pusiéronsela debajo y sentóse en ella, y Aarón de una parte, y Hur de la otra, le sostenían los brazos; los cuales de esta manera permanecieron inmobles hasta que se puso el sol, 13 Y Josué derrotó a Amalec y pasó a cuchillo su gente.
  3. Meditación del día 4

    A mitad de la novena el cansancio de la familia empieza a pesar más que la enfermedad.

    Mientras el pueblo lucha, Moisés reza en lo alto del monte con los brazos levantados. Cuando los baja, el combate va mal. Pero Moisés se cansa, como cualquiera. Entonces Aarón y Jur le ponen una piedra para que se siente y le sostienen los brazos, uno de cada lado, hasta la puesta del sol.

    Ninguna familia aguanta una enfermedad larga si una sola persona carga con todo. Pasa a menudo: la hija que vive más cerca, la esposa, el hijo soltero, acaban cuidando día y noche mientras los demás opinan desde lejos. Llega un punto en que el cuidador está tan agotado que también enferma. Y las peleas entre hermanos por quién hace más pueden ser más dolorosas que el propio diagnóstico.

    Hoy toca organizarse. Hacer turnos, repartir tareas concretas, aceptar ayuda de vecinos y amigos que se ofrecen. Quien no puede estar en el hospital puede pagar un trámite, cocinar o llevar a los niños al colegio. Y quien cuida necesita dormir, comer y salir un rato sin sentirse culpable. Sostener los brazos del otro también es rezar.

  4. Petición

    Danos aguante y relevo,
    y que no nos peleemos entre nosotros.
    Amén.

  5. Oración final

    Señor Jesús, que pasaste curando a los enfermos:
    mira a N., alivia su dolor,
    sostén a los suyos
    y danos a todos paz.

    Virgen María, salud de los enfermos, ruega por él.
    Amén.

Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.