Día 4 de 9

Cuarto día — Las negativas

  1. Oración de todos los días

    Señor, necesito trabajar.

    No te pido un milagro:
    te pido una puerta, y fuerzas para seguir llamando.
    Que alguien lea mi nombre y me llame.

    San José, que trabajaste con tus manos,
    consígueme trabajo.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 5,4-7

    4 Acabada la plática, dijo a Simón: Guía mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. 5 Replicóle Simón: Maestro, toda la noche hemos estado fatigándonos, y nada hemos cogido: no obstante, sobre tu palabra echaré la red. 6 Y habiéndolo hecho, recogieron tan grande cantidad de peces, que la red se rompía. 7 Por lo que hicieron señas a los compañeros de la otra harca que viniesen y les ayudasen. Vinieron luego, y llenaron tanto de peces las dos barcas, que faltó poco para que se hundiesen.
  3. Meditación del día 4

    Es el día en que ya han dicho varios no. Cada no gasta algo por dentro.

    Pedro y los suyos llevaban toda la noche pescando sin sacar nada. Eran pescadores de oficio, sabían lo que hacían, y aun así volvían con las redes vacías. Cuando Jesús les dice que vuelvan a echarlas, Pedro contesta con cansancio: «toda la noche hemos estado fatigándonos, y nada hemos cogido: no obstante, sobre tu palabra echaré la red».

    A estas alturas de la búsqueda ya han llegado varios «no»: correos que no se responden, entrevistas que no salen, llamadas que no vuelven. Cada uno quita un poco de ánimo. Uno empieza a pensar que el problema es uno mismo: la edad, el acento, el barrio, la falta de títulos. Algo de eso puede ser discriminación real, y hay que nombrarla. Pero la mayoría de los «no» dicen más del mercado que de ti.

    Hoy no te obligues a sentirte optimista. Basta con hacer lo de Pedro: cansado, sin muchas ganas, volver a echar la red una vez más. Manda una solicitud, llama a un contacto, ve a una entrevista. Y si puedes, pregunta en algún sitio que te rechazó qué podrías mejorar. Un «no» bien escuchado también enseña algo.

  4. Petición

    Que un no no me diga quién soy.
    Amén.

  5. Oración final

    San José obrero, san Cayetano,
    san Judas Tadeo:
    rogad por los que no tienen trabajo.

    Señor, danos hoy nuestro pan de cada día
    y un trabajo digno con que ganarlo.
    Amén.

Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.