Día 3 de 9
Tercer día — Avisar a la gente
Oración de todos los días
Señor, necesito trabajar.
No te pido un milagro:
te pido una puerta, y fuerzas para seguir llamando.
Que alguien lea mi nombre y me llame.San José, que trabajaste con tus manos,
consígueme trabajo.
Amén.Lectura del día
7 Pedid, y se os dará: buscad, y hallaréis: llamad, y os abrirán. 8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 9 ¿Hay por ventura alguno entre vosotros que, pidiéndole pan un hijo suyo, le dé una piedra? 10 ¿O que si le pide un pez, le dé una culebra? 11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas cosas a vuestros hijos: ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará cosas buenas a los que se las pidan?
Meditación del día 3
Casi todo el trabajo llega por alguien conocido. Hoy toca decírselo a cinco personas.
«Pedid, y se os dará: buscad, y hallaréis: llamad, y os abrirán.» Son tres verbos de acción. Jesús no dice «esperad y os llegará». Y añade un argumento que cualquier padre entiende: si vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, cuánto más vuestro Padre del cielo.
La mayor parte de los trabajos no se consiguen por avisos ni por portales de empleo, sino porque alguien conoce a alguien. Eso tiene su lado injusto, pero es la realidad. Y la vergüenza de contar que uno está sin trabajo hace que mucha gente se lo calle justo ante las personas que podrían ayudarle: antiguos compañeros, vecinos, el grupo de la parroquia, los papás del colegio.
Hoy la tarea es pedir. Escribe a cinco personas, una por una, no un mensaje masivo. Diles con sencillez qué sabes hacer y qué estás buscando, y pregúntales si saben de algo o conocen a alguien a quien preguntar. No es mendigar; es lo que hace todo el mundo. Algunos no contestarán. Otros te sorprenderán. Y acuérdate de esto cuando te vaya bien: alguien te va a escribir a ti algún día.
Petición
Quítame la vergüenza de pedir ayuda.
Amén.Oración final
San José obrero, san Cayetano,
san Judas Tadeo:
rogad por los que no tienen trabajo.Señor, danos hoy nuestro pan de cada día
y un trabajo digno con que ganarlo.
Amén.
Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.