Día 2 de 9

Segundo día — Por quien me ayudó

  1. Oración de todos los días

    Gracias, Señor.

    Salió bien, y he vuelto a decírtelo.
    Que no se me olvide este favor
    cuando vuelvan los problemas,
    ni se me olvide contarlo para que otros esperen.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Filipenses 1,3-8

    3 Yo doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de vosotros, 4 rogando siempre con gozo por todos vosotros, en todas mis oraciones, 5 al ver la parte que tomáis en el Evangelio de Cristo, desde el primer día hasta el presente, 6 porque yo tengo una firme confianza, que quien ha empezado en vosotros la buena obra de vuestra salud, la llevará a cabo hasta el día de la venida de Jesucristo; 7 como es justo que yo lo piense así de todos vosotros; pues tengo impreso en mi corazón, el que todos vosotros sois compañeros de mi gozo en mis cadenas, y en la defensa, y confirmación del Evangelio. 8 Dios me es testigo, de la ternura con que os amo a todos en las entrañas de Jesucristo.
  3. Meditación del día 2

    La ayuda de Dios casi siempre llegó a través de alguien. Hoy toca nombrarlo, y si se puede, decírselo.

    Pablo abre su carta a los filipenses diciendo que da gracias a Dios cada vez que se acuerda de ellos. No agradece en abstracto: agradece a una comunidad concreta, que lo ayudó con dinero cuando estaba preso y que compartió su trabajo desde el primer día. Su gratitud a Dios pasa por nombres y caras.

    Casi ninguna ayuda de Dios llega directamente del cielo. Llega a través de alguien: la enfermera que se quedó después de su turno, el jefe que te dio una segunda oportunidad, la vecina que cuidó a los niños, el desconocido que te prestó el celular cuando te robaron. Dios trabaja con intermediarios, y casi nunca se les agradece.

    Hoy toca hacer una lista de esas personas. Y si se puede, ir más allá de la oración: escribirles, llamarles, pasarles una nota. Mucha gente que ayuda nunca se entera de que su ayuda sirvió. Decírselo puede ser, para ellos, la respuesta a algo que también estaban pidiendo.

  4. Petición

    Gracias por la gente que me ayudó;
    bendícelos.
    Amén.

  5. Oración final

    A ti, oh Dios, te alabamos,
    a ti, Señor, te reconocemos.

    Gracias, Señor, por lo recibido.
    Que sepa agradecer siempre
    y no solo pedir.
    Amén.

Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.