Día 2 de 9
Segundo día — Por quien me ayudó
Oración de todos los días
Gracias, Señor.
Salió bien, y he vuelto a decírtelo.
Que no se me olvide este favor
cuando vuelvan los problemas,
ni se me olvide contarlo para que otros esperen.
Amén.Lectura del día
3 Yo doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de vosotros, 4 rogando siempre con gozo por todos vosotros, en todas mis oraciones, 5 al ver la parte que tomáis en el Evangelio de Cristo, desde el primer día hasta el presente, 6 porque yo tengo una firme confianza, que quien ha empezado en vosotros la buena obra de vuestra salud, la llevará a cabo hasta el día de la venida de Jesucristo; 7 como es justo que yo lo piense así de todos vosotros; pues tengo impreso en mi corazón, el que todos vosotros sois compañeros de mi gozo en mis cadenas, y en la defensa, y confirmación del Evangelio. 8 Dios me es testigo, de la ternura con que os amo a todos en las entrañas de Jesucristo.
Meditación del día 2
La ayuda de Dios casi siempre llegó a través de alguien. Hoy toca nombrarlo, y si se puede, decírselo.
Pablo abre su carta a los filipenses diciendo que da gracias a Dios cada vez que se acuerda de ellos. No agradece en abstracto: agradece a una comunidad concreta, que lo ayudó con dinero cuando estaba preso y que compartió su trabajo desde el primer día. Su gratitud a Dios pasa por nombres y caras.
Casi ninguna ayuda de Dios llega directamente del cielo. Llega a través de alguien: la enfermera que se quedó después de su turno, el jefe que te dio una segunda oportunidad, la vecina que cuidó a los niños, el desconocido que te prestó el celular cuando te robaron. Dios trabaja con intermediarios, y casi nunca se les agradece.
Hoy toca hacer una lista de esas personas. Y si se puede, ir más allá de la oración: escribirles, llamarles, pasarles una nota. Mucha gente que ayuda nunca se entera de que su ayuda sirvió. Decírselo puede ser, para ellos, la respuesta a algo que también estaban pidiendo.
Petición
Gracias por la gente que me ayudó;
bendícelos.
Amén.Oración final
A ti, oh Dios, te alabamos,
a ti, Señor, te reconocemos.Gracias, Señor, por lo recibido.
Que sepa agradecer siempre
y no solo pedir.
Amén.
Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.