Día 9 de 9
Noveno día — Cara a cara
Oración de todos los días
Santo Rostro de Jesús,
maltratado y escupido:que yo aprenda a mirar.
A mirarte a ti
y a mirar a los que nadie mira.
Amén.Lectura del día
8 La caridad nunca fenece; en cambio las profecías se terminarán, y cesarán las lenguas, y se acabará la ciencia. 9 Porque ahora nuestro conocimiento es imperfecto, e imperfecta la profecía. 10 Mas llegado que sea lo perfecto, desaparecerá lo imperfecto. 11 Así, cuando yo era niño, hablaba como niño, juzgaba como niño, discurría como niño. Pero cuando fui ya hombre hecho, di de mano a las cosas de niño. 12 Al présente no vemos a Dios sino como en un espejo, y bajo imágenes oscuras, pero entonces lo veremos cara a cara. Yo no lo conozco ahora sino imperfectamente; mas entonces lo conoceré con una visión clara, a la manera que soy yo conocido.
Meditación del día 9
La promesa cristiana es ver a Dios cara a cara. Esta novena es un ensayo.
Pablo escribe que el amor no pasa nunca. Las profecías se acabarán y el conocimiento también, porque ahora conocemos de manera imperfecta. Ahora vemos como en un espejo, de forma confusa; entonces veremos cara a cara.
Los espejos de la época de Pablo eran de metal pulido y devolvían imágenes borrosas. Así conocemos a Dios en esta vida: a través de reflejos, en la Escritura, en los sacramentos, en las caras de los demás. Lo que la fe promete es que algún día no habrá intermediarios.
Estos nueve días han sido un ejercicio de mirar: la cara herida de Jesús, la del pobre, la de los de casa, la de quien hemos despreciado. Cada una de esas caras era un ensayo de la que veremos al final. Si aprendemos a mirar bien aquí, ese encuentro no nos encontrará como extraños. Termina esta novena dando gracias por una cara en la que hayas visto a Dios este año.
Petición
Santo Rostro, gracias por estos nueve días.
Que algún día te vea cara a cara.
Amén.Oración final
Oh Jesús,
que dijiste «busca mi rostro»:
no me escondas tu cara,
y enséñame a reconocerla
en los que sufren.Santo Rostro de Jesús, ten misericordia de nosotros.
Amén.
Con este día se cierra la novena.