Día 9 de 9
Noveno día — Volver a dar gracias
Oración de todos los días
Santo Niño de Atocha,
Niño peregrino:ve a donde yo no puedo ir,
entra donde yo no puedo entrar,
y lleva lo que hace falta a los míos.
Amén.Lectura del día
3 Mas, ¿cómo podré corresponder al Señor por todas las mercedes que me ha hecho? 4 Tomaré el cáliz de la salud, e invocaré el nombre del Señor. 5 Cumpliré al Señor mis votos en presencia de todo su pueblo. 6 De gran precio es a los ojos del Señor la muerte de sus santos. 7 ¡Oh Señor!, siervo tuyo soy, siervo tuyo, e hijo de esclava tuya. Tú rompiste mis cadenas: 8 a ti ofreceré yo un sacrificio de alabanza, e invocaré el nombre del Señor. 9 Cumpliré mis votos al Señor a vista de todo su pueblo, 10 en los atrios de la casa del Señor, en medio de ti, ¡oh Jerusalén!
Meditación del día 9
La costumbre manda volver a agradecer y dejarlo escrito. Esa es la mitad de la devoción.
¿Cómo podré corresponder al Señor por todas las mercedes que me ha hecho? El salmista responde con gestos concretos: alzaré la copa de la salvación, invocaré su nombre, cumpliré mis votos delante de todo el pueblo. La gratitud no se queda en secreto: se dice en voz alta.
La costumbre en Plateros es volver. Quien recibió lo que pidió regresa al santuario a dar las gracias, y muchos lo dejan por escrito o pintado. Por eso las paredes están llenas: son miles de personas que no se olvidaron de volver. Esa es la mitad de la devoción, y quizá la más importante, porque es fácil pedir y fácil olvidar.
Al terminar esta novena, es posible que tu petición todavía no esté resuelta. Puedes seguir pidiendo, sin vergüenza. Pero no pongas la gratitud solo como una condición para cuando llegue lo que esperas. Agradece también lo que ya tienes. Y si algún día recibes lo que pediste, cuéntalo: a tu familia, a tu parroquia, a alguien que esté pasando por lo mismo. Así otros sabrán que pueden pedir.
Petición
Santo Niño de Atocha, gracias por estos nueve días.
Si me concedes esto, volveré a contarlo.
Amén.Oración final
Santo Niño de Atocha,
Niño peregrino y consuelo de los cautivos:
acompaña a los que van de camino,
visita a los presos,
guarda a los que trabajan bajo tierra
y bendice a nuestras familias.
Amén.
Con este día se cierra la novena.