Día 2 de 9

Segundo día — El sombrero y la calabaza

  1. Oración de todos los días

    Santo Niño de Atocha,
    Niño peregrino:

    ve a donde yo no puedo ir,
    entra donde yo no puedo entrar,
    y lleva lo que hace falta a los míos.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 24,13-17

    13 En este mismo día dos de ellos iban a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén el espacio de sesenta estadios. 14 Y conversaban entre sí de todas las cosas que habían acontecido. 15 Mientras así discurrían y conferenciaban recíprocamente, el mismo Jesús, juntándose con ellos, caminaba en su compañía: 16 mas sus ojos estaban incapacitados para conocerle. 17 Díjoles, pues: ¿Qué conversación es ésa que, caminando, lleváis entre los dos, y por qué estáis tristes?
  3. Meditación del día 2

    Va vestido de caminante, con agua y bordón. Un Dios de camino, no de trono.

    Dos discípulos caminan de vuelta a su aldea, tristes y desanimados después de la muerte de Jesús. Un desconocido se une a ellos y les pregunta de qué van hablando. Es Jesús resucitado, pero no lo reconocen. Antes de explicarles nada, camina con ellos y los deja hablar.

    El Santo Niño de Atocha se representa vestido de peregrino: sombrero de ala ancha con una concha, capa, bordón en una mano y una calabaza para el agua, además de una cesta. No es un niño rey en un trono, sino un caminante. Por eso es tan querido por los que viajan y por los que tienen que dejar su casa.

    Mucha gente pasa la vida en la carretera: conductores de autobús, repartidores, trabajadores que cambian de ciudad según la cosecha o la obra, estudiantes que viajan horas cada día. Y otros caminan por dentro: con una tristeza que no saben explicar, como los de Emaús. Hoy encomienda a los que van de camino, y deja que alguien te cuente lo que lleva dentro, sin interrumpir.

  4. Petición

    Acompaña a los que van de camino hoy.
    Amén.

  5. Oración final

    Santo Niño de Atocha,
    Niño peregrino y consuelo de los cautivos:
    acompaña a los que van de camino,
    visita a los presos,
    guarda a los que trabajan bajo tierra
    y bendice a nuestras familias.
    Amén.

Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.