Día 1 de 9

Primer día — El que sale de noche

  1. Oración de todos los días

    Santo Niño de Atocha,
    Niño peregrino:

    ve a donde yo no puedo ir,
    entra donde yo no puedo entrar,
    y lleva lo que hace falta a los míos.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 15,4-7

    4 ¿Quién hay de vosotros que teniendo cien ovejas, y habiendo perdido una de ellas, no deje las noventa y nueve en la dehesa, y no vaya en busca de la que se perdió, hasta encontrarla? 5 En hallándola, se la pone sobre los hombros muy gozoso: 6 y llegado a casa, convoca a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Regocijaos conmigo, porque he hallado la oveja mía que se me había perdido. 7 Os digo que a este modo habrá más fiesta en el cielo por un pecador SAN LUCAS que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no tienen necesidad de penitencia.
  3. Meditación del día 1

    La leyenda lo pinta saliendo a llevar comida a los que estaban encerrados. Dios se mueve.

    El pastor de la parábola no se queda esperando a que la oveja perdida vuelva sola. Deja a las noventa y nueve y sale a buscarla hasta encontrarla. Cuando la encuentra, no la regaña: se la carga a los hombros y llama a los vecinos para celebrarlo.

    La leyenda del Santo Niño de Atocha cuenta algo parecido. Según la tradición española, cuando muchos cristianos estaban presos de los moros en Atocha y no se permitía llevarles comida más que a los niños, apareció de noche un niño vestido de peregrino que les llevaba pan y agua, y su cesta nunca se vaciaba. La gente lo identificó con el Niño Jesús de la imagen de la Virgen de Atocha.

    Más allá de lo legendario, el mensaje es claro: Dios no espera en un trono a que lleguemos; sale a buscar. Hoy piensa en alguien a quien tú no puedes llegar: un familiar en la cárcel, un hijo que se fue de casa, un amigo que se ha encerrado. Encomiéndalo, y pregúntate si de verdad no puedes dar ningún paso hacia él.

  4. Petición

    Ve tú donde yo no llego,
    con quien más lo necesita.
    Amén.

  5. Oración final

    Santo Niño de Atocha,
    Niño peregrino y consuelo de los cautivos:
    acompaña a los que van de camino,
    visita a los presos,
    guarda a los que trabajan bajo tierra
    y bendice a nuestras familias.
    Amén.

Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.