Día 4 de 9

Cuarto día — El ingrato

  1. Oración de todos los días

    Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.

    Corazón de Jesús, manso y humilde,
    haz mi corazón semejante al tuyo.

    Tú que no te retiraste cuando amar te costó la vida:
    enséñame a querer así a los míos.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 17,11-19

    11 Caminando Jesús hacia Jerusalén, atravesaba Samaría y Galilea. 12 Y estando para entrar en una población, le salieron al encuentro diez leprosos, los cuales se pararon a lo lejos, 13 y levantaron la voz, diciendo: Jesús, Maestro, ten lástima de nosotros. 14 Luego que Jesús los vio, les dijo: Id, mostraros a los sacerdotes. Y cuando iban, quedaron curados. 15 Uno de ellos, apenas echó de ver que estaba limpio, volvió atrás, glorificando a Dios a grandes voces, 16 y postróse a los pies de Jesús, pecho por tierra, dándole gracias: y éste era un samaritano. 17 Jesús dijo entonces: ¿Pues qué, son diez los curados? ¿Y los nueve dónde están? 18 No ha habido quien volviese a dar a Dios la gloria sino este extranjero. 19 Después le dijo: Levántate, vete: que tu fe te ha salvado. La segunda venida del Señor
  3. Meditación del día 4

    La devoción habla de la ingratitud: de los que reciben y se van. Hoy toca mirar de qué lado he estado yo más veces.

    Diez leprosos curados y uno solo vuelve. Y Lucas subraya que era samaritano, el que menos obligación tenía. Los otros nueve no eran malas personas: hicieron lo que se les dijo, fueron a presentarse a los sacerdotes. Simplemente siguieron con su vida y no se acordaron de volver.

    En las revelaciones a santa Margarita María, en Paray-le-Monial, el lamento del Corazón de Jesús es precisamente ese: haber amado tanto y recibir a cambio indiferencia. No hace falta imaginar grandes traiciones. La ingratitud más común es la de los nueve: tomar como normal lo que fue un regalo.

    Haz hoy la cuenta sin dramatismo. ¿Cuándo fue la última vez que le diste las gracias a tu madre por algo concreto, o a quien te consiguió el trabajo, o al médico que acertó? ¿Y a Dios por la salud que hoy das por hecha? Volver a agradecer cuesta poco y cambia la relación. Una llamada, un mensaje con nombre propio, una visita que llevas aplazando: eso es ser el que regresa.

  4. Petición

    Perdóname lo que he recibido sin agradecer,
    de ti y de la gente que me quiere.
    Amén.

  5. Oración final

    Corazón Sagrado de Jesús, en vos confío.
    Corazón Sagrado de Jesús, creo en vuestro amor por mí.
    Corazón Sagrado de Jesús, venga a nosotros vuestro reino.

    Dulce Corazón de María, sed la salvación mía.
    Amén.

Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.