Día 2 de 9

Segundo día — Una sola palabra

  1. Oración de todos los días

    Señor Jesucristo, Hijo de Dios,
    ten piedad de mí.

    (Se repite despacio, al ritmo de la respiración,
    el tiempo que se quiera.)

  2. Meditación del día 2

    Los monjes de Oriente rezaban repitiendo su nombre miles de veces. No es magia: es dejar que se hunda dentro.

  3. Petición

    Jesús. (Repítelo despacio un minuto.)
    Amén.

  4. Oración final

    Jesús, José y María,
    os doy el corazón y el alma mía.

    Señor Jesucristo, Hijo de Dios,
    ten piedad de mí.

    Bendito sea el Nombre de Jesús.
    Amén.

Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.