Día 2 de 9
Segundo día — Una sola palabra
Oración de todos los días
Señor Jesucristo, Hijo de Dios,
ten piedad de mí.(Se repite despacio, al ritmo de la respiración,
el tiempo que se quiera.)Lectura del día
5 Asimismo, cuando oráis, no habéis de ser como los hipócritas, que de propósito se ponen a orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya recibieron su recompensa. 6 Tú, al contrario, cuando hubieres de orar, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora en secreto a tu Padre, SAN MATEO y tu Padre, que ve lo secreto, te premiará. 7 En la oración no afectéis hablar mucho, como hacen los gentiles, que se imaginan haber de ser oídos a fuerza de palabras. 8 No queráis, pues, imitarlos; que bien sabe vuestro Padre lo que habéis menester, antes de pedírselo.
Meditación del día 2
Los monjes de Oriente rezaban repitiendo su nombre miles de veces. No es magia: es dejar que se hunda dentro.
Jesús les dice a sus discípulos que no recen como los que se imaginan que serán escuchados por hablar mucho. Vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de que se lo pidáis. Y les pide que entren en su cuarto, cierren la puerta y recen en lo secreto. La oración no se mide por la cantidad de palabras.
Parece una contradicción: los monjes de Oriente repiten el nombre de Jesús miles de veces al día. Pero no es palabrería. Es lo contrario: quitar todas las palabras y quedarse con una. Esta tradición, la oración de Jesús, viene de los primeros monjes del desierto y se conserva en los monasterios del monte Athos y en toda la Iglesia ortodoxa; se ha difundido entre católicos por libros como los Relatos de un peregrino ruso. No es un mantra que funcione solo ni una técnica de relajación. Es una forma de estar con alguien. Prueba hoy un minuto, despacio, sin prisa por terminar. Si te distraes, vuelve al nombre sin enfadarte.
Petición
Jesús. (Repítelo despacio un minuto.)
Amén.Oración final
Jesús, José y María,
os doy el corazón y el alma mía.Señor Jesucristo, Hijo de Dios,
ten piedad de mí.Bendito sea el Nombre de Jesús.
Amén.
Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.