Día 1 de 9

Primer día — Pedir con confianza

  1. Oración de todos los días

    Divino Niño Jesús,
    tú que dijiste: pedid y se os dará:
    aquí estoy con lo que necesito.

    No vengo a comprarte nada.
    Vengo como vienen los niños,
    seguro de que me quieres
    y de que sabes mejor que yo lo que me conviene.

    Divino Niño, yo confío en ti.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Mateo 7,7-11

    7 Pedid, y se os dará: buscad, y hallaréis: llamad, y os abrirán. 8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 9 ¿Hay por ventura alguno entre vosotros que, pidiéndole pan un hijo suyo, le dé una piedra? 10 ¿O que si le pide un pez, le dé una culebra? 11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas cosas a vuestros hijos: ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará cosas buenas a los que se las pidan?
  3. Meditación del día 1

    Lo primero es atreverse a pedir en concreto, sin rodeos y sin rebajarlo por miedo a molestar.

    Jesús no dice «pedid con elegancia» ni «pedid poco». Dice pedid, buscad, llamad: tres verbos de alguien que insiste. Y pone el ejemplo más doméstico que hay: un hijo que le pide pan a su papá. Ningún padre le contesta con una piedra, por mal que esté el mes.

    Mucha gente llega a esta novena con la petición ya recortada. Pide «que se arregle lo del trabajo» cuando lo que necesita es que la recontraten el lunes; pide «salud para la familia» cuando lo que le quita el sueño es la biopsia de la mamá. Rebajar la petición parece humildad, pero muchas veces es miedo: si pido en concreto y no llega, se me cae la fe. Por eso se pide en abstracto, para que nada pueda fallar.

    El Evangelio de hoy empuja al revés. Dios no se ofende porque le pongas nombre y fecha a lo que te angustia. Lo que sí deforma la oración es fingir delante de él. Di hoy lo que pides tal cual es, y deja que sean estos nueve días los que vayan mostrando qué hace él con eso.

  4. Petición

    Divino Niño, esto es lo que te pido: (dilo ahora).
    Tómalo en tus manos estos nueve días.
    Amén.

  5. Oración final

    Divino Niño Jesús,
    bendice a esta familia, a esta casa y a este trabajo.

    Salva a los enfermos, consuela a los tristes,
    da pan a los que no tienen
    y abre camino a los que no lo ven.

    Yo confío en ti.
    Amén.

Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.