Día 1 de 9
Primer día — No caminas solo
Oración de todos los días
Ángel de Dios,
que eres mi custodio,
pues la bondad divina me ha encomendado a ti:
ilumíname, guárdame, defiéndeme y gobiérname.
Amén.Lectura del día
10 Jacob, pues, habiendo partido de Bersabee, proseguía su camino hacia Harán. 11 Y llegado a cierto lugar, queriendo descansar en él después de puesto el sol, tomó una de las piedras que allí había, y poniéndosela por cabecera, durmió en aquel sitio. 12 Y vio en sueños una escala fija en la tierra, cuyo remate tocaba en el cielo, y ángeles de Dios que subían y bajaban por ella, 13 y al Señor apoyado sobre la escala, que le decía: Yo soy el Señor Dios de Abraham, tu padre, y el Dios de Isaac: La tierra en que duermes te la daré a ti y a tu descendencia. 14 Y será tu posteridad tan numerosa como los granitos de polvo de la tierra: extenderte has al Occidente, y al Oriente, y al Septentrión, y al Mediodía: y SERÁN BENDITAS EN TI y en el que saldrá o descenderá de ti todas las tribus o familias de la tierra. 15 Yo seré tu guarda o custodio doquiera que fueres, y te restituiré a esta tierra, y no te dejaré de mi mano hasta que cumpla todas las cosas que tengo dichas. 16 Despertando Jacob del sueño, dijo: Verdaderamente que el Señor habita en este lugar, y yo no lo sabía.
Meditación del día 1
Lo primero que dice esta devoción es que hay alguien al lado, incluso cuando uno se siente abandonado.
Jacob va huyendo de su hermano, solo, con una piedra por almohada. Esa noche sueña con una escalera por la que suben y bajan ángeles, y oye a Dios decirle: yo estoy contigo, te guardaré dondequiera que vayas. Al despertar, dice asombrado: el Señor estaba en este lugar, y yo no lo sabía.
Esa frase resume la devoción al ángel de la guarda. La fe de la Iglesia sostiene que cada persona, desde la infancia hasta la muerte, está acompañada por un ángel. No es un adorno para niños: es una manera de decir que nadie está tan perdido o tan lejos que Dios no tenga a alguien a su lado.
Hay días en que uno se siente completamente solo: después de una mudanza a otro país, en la primera noche de un hospital, al volver a una casa vacía tras un entierro. En esos momentos no siempre se siente nada. Jacob tampoco sentía nada antes de dormirse. Hoy, estés donde estés, repite esa frase con él: Dios está en este lugar, aunque yo no lo sepa.
Petición
Que no me sienta solo hoy.
Amén.Oración final
Ángel de la guarda,
dulce compañía,
no me desampares
ni de noche ni de día.Santos ángeles custodios,
rogad por nosotros.
Amén.
Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.