Día 8 de 9
Octavo día — La Eucaristía y el pobre
Oración de todos los días
Santa Teresa de Calcuta,
que recogías moribundos de la calle
y rezabas sin sentir nada:dame tus manos para lo que tengo cerca
y tu fidelidad cuando yo no sienta nada.
Amén.Lectura del día
20 Ahora, pues, cuando vosotros os juntáis para los ágapes, ya no es para celebrar la cena del Señor. 21 Porque cada uno come allí lo que ha llevado para cenar sin atender a los demás. Y así sucede que unos no tienen nada que comer, mientras otros comen con exceso. 22 ¿No tenéis vuestras casas para comer allí y beber?, ¿o venís a profanar la Iglesia de Dios, y avergonzar a los pobres que no tienen nada? ¿Qué os diré, sobre eso? ¿Os alabaré?, en eso no puedo alabaros. 23 Porque yo aprendí del Señor lo que también os tengo enseñado, y es que el Señor Jesús la noche misma en que había de ser traidoramente entregado, tomó el pan, 24 y dando gracias lo partió, y dijo: Tomad, y comed: éste es mi cuerpo, que por vosotros será entregado, haced esto en memoria mía. 25 Y de la misma manera el cáliz, después de haber cenado, diciendo: Este cáliz es el nuevo testamento con mi sangre; haced esto cuantas veces le bebiereis, en memoria mía. 26 Pues todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis este cáliz: anunciaréis la muerte del Señor hasta que venga.
Meditación del día 8
Empezaba el día ante el sagrario y seguía en la calle. Decía que era el mismo Cristo en los dos sitios.
En Corinto, cuando la comunidad se reunía para celebrar la cena del Señor, los ricos llegaban primero, comían y bebían lo suyo, y los pobres que llegaban tarde, después del trabajo, se quedaban con hambre. Pablo se indigna: eso no es la cena del Señor, eso es humillar a los que no tienen. Y justo después cuenta lo que Jesús hizo la noche en que lo entregaron.
Pablo pone las dos cosas juntas a propósito. No se puede celebrar el cuerpo de Cristo en el altar y despreciar el cuerpo de Cristo en el pobre. Teresa empezaba cada día con la misa y una hora de adoración, y después salía a la calle. Para ella no eran dos actividades distintas, sino una sola.
Muchos católicos vamos a misa el domingo y el lunes no se nota. O al revés: hay quien se dedica a los pobres y desprecia la misa como algo inútil. Hoy mira cómo se conectan en ti esas dos cosas. Si comulgas, pregúntate a quién te une ese pan cuando sales del templo.
Petición
Que no separe la misa del domingo
de lo que hago el lunes.
Amén.Oración final
Santa Teresa de Calcuta,
madre de los moribundos y de los solos:
ruega por nosotros,
hazme capaz de ver al que tengo al lado
y sostenme cuando no sienta nada.
Amén.
Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.