Día 5 de 9

Quinto día — Las manos sucias

  1. Oración de todos los días

    Santa Teresa de Calcuta,
    que recogías moribundos de la calle
    y rezabas sin sentir nada:

    dame tus manos para lo que tengo cerca
    y tu fidelidad cuando yo no sienta nada.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Juan 13,3-9

    3 Jesús, que sabía que el Padre le había puesto todas las cosas en sus manos, y que, como era venido de Dios, a Dios volvía, 4 levántase de la mesa y quítase los vestidos, y habiendo tomado una toalla, se la ciñe. 5 Echa después agua en un lebrillo, y pónese a lavar los pies de los discípulos, y a limpiarlos con la toalla que se había ceñido. 6 Viene, pues, a Simón Pedro, y Pedro le dice: ¡Señor!, ¿tú lavarme a mí los pies? 7 Respondióle Jesús, y le dijo: Lo que Yo hago, tú no lo entiendes ahora, lo entenderás después. 8 Dícele Pedro: Jamás me lavarás Tú a mí los pies. Respondióle Jesús: Si Yo no te lavare, no tendrás parte conmigo. 9 Dícele Simón Pedro: Señor, no solamente mis pies, sino las manos también y la cabeza.
  3. Meditación del día 5

    Lavaba heridas con gusanos. La caridad de verdad huele y ensucia.

    Jesús, sabiendo que todo estaba en sus manos, se levanta de la mesa, se quita el manto, se ata una toalla y se pone a lavar pies. Los pies de gente que había caminado por caminos de tierra y de excrementos de animales. Pedro se niega: tú no me vas a lavar los pies. Le da vergüenza. Jesús insiste.

    Las misioneras de la Caridad lavaban a enfermos recogidos en la calle, con heridas infectadas, con gusanos, con diarrea. Es un trabajo que huele, que da asco, y que no sale en las fotos. Cualquier enfermera, cualquier hija que cuida a una madre con demencia, cualquier trabajador de un hospital lo sabe. La caridad de verdad tiene un componente físico que no se puede delegar en una transferencia bancaria.

    No hay que avergonzarse del asco: es una reacción humana. Lo que hace falta es no dejar que decida por ti. Hoy piensa en quién, cerca de ti, hace esos trabajos por los demás: el que limpia baños, el que recoge basura, la auxiliar del asilo. Agradéceselo, y págaselo bien si de ti depende.

  4. Petición

    Quítame el asco a la miseria concreta.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Teresa de Calcuta,
    madre de los moribundos y de los solos:
    ruega por nosotros,
    hazme capaz de ver al que tengo al lado
    y sostenme cuando no sienta nada.
    Amén.

Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.