Día 1 de 9
Primer día — Tratar de amistad
Oración de todos los días
Santa Teresa de Jesús,
que encontraste a Dios entre los pucheros:enséñame a tratar con él como con un amigo,
en mi cocina y con mis interrupciones.
Nada te turbe, nada te espante.
Amén.Lectura del día
12 El precepto mío es que os améis unos a otros, como Yo os he amado a vosotros. 13 Que nadie tiene amor más grande que el que da su vida por sus amigos. 14 Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que Yo os mando. 15 Ya no os SAN JUAN llamaré siervos, pues el siervo no es sabedor de lo que hace su amo. Mas a vosotros os he llamado amigos, porque os he hecho saber cuantas cosas oí de mi Padre.
Meditación del día 1
Definió la oración como tratar de amistad con quien sabemos que nos ama. No hace falta más técnica que esa.
Jesús les dice a los suyos: ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; os llamo amigos, porque os he dado a conocer todo. El cambio es enorme. Al siervo se le dan órdenes; al amigo se le cuenta lo que uno piensa. Y la amistad se mide, dice él mismo, en dar la vida.
Teresa escribió en el Libro de la Vida que la oración no es otra cosa que tratar de amistad, estando muchas veces a solas con quien sabemos que nos ama. No hablaba de fórmulas ni de posturas, sino de trato. Con un amigo no preparas un discurso cada vez que lo ves; le cuentas cómo te fue, te quejas, te ríes, a veces solo estás. Si tu manera de rezar se parece más a rendir cuentas ante un examinador, prueba hoy otra cosa: dedica diez minutos a contarle a Dios tu día tal como fue, sin adornos, como se lo contarías a alguien que te quiere y te conoce bien.
Petición
Que te hable como a un amigo
y no como a un examinador.
Amén.Oración final
Nada te turbe, nada te espante,
todo se pasa, Dios no se muda;
la paciencia todo lo alcanza.
Quien a Dios tiene nada le falta:
solo Dios basta.Santa Teresa de Jesús, ruega por nosotros.
Amén.
Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.