Día 1 de 9

Primer día — Diecisiete años

  1. Oración de todos los días

    Santa Mónica,
    madre que esperó diecisiete años:
    enséñame a esperar así.

    Sin dejar de rezar,
    sin dejar de querer,
    y sin convertir mi casa en un tribunal.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 18,1-8

    1 Propúsoles también esta parábola para ver que conviene orar perseverantemente y no desfallecer, 2 diciendo: En cierta ciudad había un juez que ni tenía temor de Dios, ni respeto a hombre alguno. 3 Vivía en la misma ciudad una viuda, la cual solía ir a él, diciendo: Hazme justicia de mi contrario. 4 Mas el juez en mucho tiempo no quiso hacérsela. Pero después dijo para consigo: Aunque yo no temo a Dios ni respeto a hombre alguno: 5 con todo, para que me deje en paz esta viuda, le haré justicia, a fin de que no venga de continuo a romperme la cabeza. 6 Ved, añadió el Señor, lo que dijo ese juez inicuo: 7 Y ¿dejará Dios de hacer justicia a sus escogidos que claman a Él día y noche, y sufrirá que se les oprima? 8 Os aseguro que no tardará en vengarlos. Pero cuando viniere el Hijo del hombre, ¿os parece que hallará fe sobre la tierra? El fariseo y el publicano
  3. Meditación del día 1

    No fueron nueve días: fueron diecisiete años. Casi todo lo que de verdad importa tarda.

    Jesús cuenta la historia de una viuda que va una y otra vez a pedir justicia a un juez que no teme a Dios ni respeta a nadie. Al final el juez cede, no por convicción sino por cansancio. Y Jesús saca la conclusión: si hasta un juez así acaba escuchando, cuánto más Dios. Pero termina con una pregunta inquietante: cuando vuelva, ¿encontrará fe?

    La pregunta no es si Dios escucha, sino si nosotros aguantamos. Mónica rezó por su hijo durante años en que no vio ningún avance, y en los que Agustín parecía alejarse cada vez más. Muchos padres hoy están en esa misma espera: un hijo en las drogas, una hija que no habla con la familia, un nieto que se fue a vivir con alguien que lo maltrata.

    Rezar con paciencia larga no significa rezar más horas al día. Significa no dejarlo cuando pasan los meses, cuando la gente te dice que ya es inútil, cuando tú misma empiezas a creerlo. Nombra hoy a esa persona y comprométete con ella para mucho más que nueve días.

  4. Petición

    Dame paciencia larga con: (dilo ahora).
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Mónica,
    madre paciente y perseverante:
    ruega por nuestros hijos,
    por los que se han alejado
    y por los padres que ya no saben qué hacer
    más que esperar y rezar.
    Amén.

Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.