Día 9 de 9

Noveno día — Víspera del 29 de julio

  1. Oración de todos los días

    Santa Marta,
    que servías y también creías:

    bendice el trabajo de mi casa,
    y quítame la agitación con que lo hago.
    Que sirva sin pasar factura.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Juan 11,1-5

    1 Estaba enfermo por este tiempo un hombre llamado Lázaro, vecino de Betania, patria de María y de Marta, su hermana. 2 Esta María es aquella misma que derramó sobre el Señor el perfume, y le limpió los pies con sus cabellos: de la cual era hermana Lázaro, que estaba enfermo. 3 Las hermanas, pues, enviaron a decirle: Señor, mira que aquel a quien amas está enfermo. 4 Oyendo Jesús el recado, díjoles: Esta enfermedad no es mortal, sino que está ordenada para gloria de Dios, con la mira de que por ella el Hijo de Dios sea glorificado. 5 Jesús tenía particular afecto a Marta, y a su hermana María, y a Lázaro.
  3. Meditación del día 9

    Mañana es su fiesta, junto con María y Lázaro: una familia entera de amigos de Jesús.

    El capítulo de Lázaro empieza con un dato que Juan no tenía por qué dar: Jesús tenía particular afecto a Marta, a su hermana María y a Lázaro. No los presenta como discípulos, aunque lo eran, sino como amigos. Cuando Lázaro enferma, las hermanas le mandan un recado sencillo: «Señor, mira que aquel a quien amas está enfermo». No le dicen qué hacer; confían en que él sabrá.

    Desde 2021 la Iglesia celebra el 29 de julio a los tres hermanos juntos, Marta, María y Lázaro, como una familia de amigos de Jesús. Es un cambio pequeño en el calendario que dice algo grande: la santidad también se vive en familia, con sus discusiones, sus repartos desiguales del trabajo y sus duelos.

    Mañana es su fiesta. Al terminar la novena, mira tu casa como si fuera Betania. ¿Quiénes la sostienen? ¿Cómo se tratan cuando hay cansancio? ¿Hay sitio para los amigos y para los que llegan de fuera? Santa Marta no fue perfecta, y por eso es una buena patrona: se quejaba, se agobiaba y creía. Pide que en tu casa haya, como en la suya, trabajo compartido y mesa abierta.

  4. Petición

    Santa Marta, gracias por estos nueve días.
    Bendice esta casa y a los que la sostienen.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Marta de Betania,
    que recibiste al Señor en tu casa
    y creíste delante de la tumba de tu hermano:
    ruega por nuestras casas,
    por los que sirven en ellas
    y por nuestra fe cuando parece tarde.
    Amén.

Con este día se cierra la novena.